Una mirada al pasado sin perder de vista el futuro  

  Estas en: Portada arrow Colaboraciones arrow · Por autor arrow Manuel Jorques Ortiz arrow España mercadeó con el Sáhara

Menú principal
Portada
Bienvenida
¿Dónde está IFNI?
¿Cómo llegar a IFNI?
Un poco de historia...
Acerca de...
Contenido
Noticias
Colaboraciones
Artículos digitales
Proyectos solidarios
Libros - Revistas
Documentos
Gastronomía
Recursos
Foro
Eventos
Fotos (en Facebook)
Videos (en Vimeo)
Enlaces de interés
Preguntas Frecuentes
Contactar
Búsqueda avanzada
Mapa del Sitio
Acceso
Teclee sus datos:





¿Recuperar clave?
Para obtener acceso, por favor, contacte con el Administrador.
¿Quién está en línea?
Hay 2 invitados en línea
Datos del Portal
Usuarios registrados: 373
Noticias y Artículos: 1265
Enlaces de interés: 103

Sindicación


  El Rincón de Sidi Ifni
Este sitio está diseñado
para verse mejor con una
resolución mínima de
1024x768


Creative Commons License

España mercadeó con el Sáhara Imprimir E-Mail
Manuel Jorques Ortiz
Escrito por Manuel Jorques Ortiz   
miércoles, 19 de enero de 2011
Índice del Artículo
España mercadeó con el Sáhara
España mercadeó con el Sáhara (Portada)
Traición en el desierto
Dos soldados con una misión: fijar el precio del Sáhara Español
'El gobierno español nos encargó poner precio al Sáhara'
Evacuación precipitada
'Salimos del Sáhara con el rabo entre las piernas'

“El gobierno español nos encargó poner precio al Sáhara” 

Fuente: El Temps nº 1.382, pp. 28 y 29 (en catalán)
Autora: Gemma Aguilera
Traducción: Manuel Jorques ortiz

Un buen día, un soldado raso destinado en el Sáhara, se convirtió en un experto economista, disfrutando de total confianza de los máximos mandatarios del gobierno general del Sáhara y del Ministerio de la Presidencia español para llevar a cabo, ni más ni menos, que la cuantificación del valor de la colonia española ¡Puede parecer una “batallita” de la mili, pero no lo es! 

El economista Enric Oliva (Figueres, 1.950) perteneció al último contingente de tropas de reemplazo destinadas al Sáhara, entre enero y noviembre de 1.975. Vivió en primera persona el fallido proceso de independencia de la colonia española. Y elaboró, juntamente con otro soldado, Víctor Farré, un estudio que cuantificaba el precio del Sáhara. El resultado 14.591.202.498 pesetas.

Pues no… Yo tenía 25 años y había acabado económicas tras solicitar prórrogas por estudios. En enero de 1.975 me destinaron al Sáhara, aparentemente al peor sitio que podía ir un soldado. Mi destino era lavaplatos de artillería en el que lavaba cada día unos 5.000 platos y pelaba centenares de patatas. Hasta que un día, sobre el mes de abril, vino a vernos –a Víctor Farré y a mí- un compañero catalán, Manuel Ballvé. El trabajaba en el gobierno general del Sáhara –regido por militares- coordinando unas cooperativas textiles de mujeres, porque el gobierno preparaba a la población sahariana para ser independiente. Nos dijo el gobernador del Sáhara, Gómez de Salazar, que necesitaba economista para resolver un encargo que le habían hecho desde Madrid, el Ministerio de Presidencia: valorar el territorio teniendo en cuenta las inversiones que había hecho el gobierno español. Y lógicamente, aceptamos el encargo. Recuerdo perfectamente el momento, estaba pelando patatas, tenía las manos sucias y un aspecto desaliñado.

¿Si el Sáhara tenía que ser independiente, por qué Madrid quería poner precio al territorio? ¿Para cobrar la independencia? 

Ciertamente todo era bastante extraño, y es posible que ya entonces, seis meses antes de que la política española respecto al Sáhara diera un giro radical y se le entrega a Marruecos, ya había alguien que no creía en el proceso de independencia. 

¿Y que hacen dos jóvenes de 25 y 23 años ante tanta responsabilidad? 

No teníamos ninguna experiencia. Lo hablamos entre nosotros, extensamente, y finalmente decidimos la metodología de trabajo y nos metimos de lleno en la faena. Preparamos cuestionarios que se enviaban a todas las delegaciones del gobierno del Sáhara: industria, minas, arquitectura, obras públicas, agricultura, etc., para que nos dijeran las inversiones y gastos que habían tenido, y después nosotros actualizamos las cifras con la depreciación de los bienes muebles e inmuebles, el precio de compra inicial, las inversiones posteriores y otros muchos conceptos. 

Enric Oliva y Víctor Farré fueron condecorados por su labor como economistas en el Sahara.
Enric Oliva y Víctor Farré fueron condecorados por su labor como economistas en el Sáhara.

¿Fue un trabajo muy controlado o censurado posteriormente? 

En absoluto. Nos dieron libertad total para realizar el estudio. Allí no había ningún economista que nos supervisara. La única indicación que se nos hizo es que no contabilizáramos las inversiones militares y la industria de los fosfatos, un sector contralado casi al cien por ciento por Marruecos y el Sáhara en todo el mundo. 

¿O sea, vuestro trabajo era valorar el territorio del Sáhara? 

El gobierno español nos pidió que pusiéramos precio al Sáhara cuantificando las propiedades en la Colonia y las inversiones que se habían realizado. Encontramos datos desde el año 1.962. La suma total fue 14.591.202.498 pesetas. Víctor y yo pusimos precio al protocolo de venta que se firmó en Madrid entre los gobiernos de España y Marruecos. Y también hicimos u segundo informe, valorando las empresas europeas en el territorio y cuantificando las indemnizaciones que se tenían que abonar en caso de que tuviesen que abandonar el Sáhara. Nuestra estimación fue 803.670.000 pesetas, que propusimos se dieran en préstamos a largo plazo y con unas condiciones preferentes.

Oficialmente, no se hizo público el protocolo de venta al que se ha referido usted. La versión oficial es una declaración de principios entre España, Marruecos y Mauritania sobre el Sáhara Occidental, que contiene una declaración política y diversos anexos secretos. 

Oficialmente, el Sáhara se entregó a Marruecos, no se vendió. Pero hay suficientes elementos que hacen pensar en que alguna cosa más había. 

¿A usted y a Víctor Farré les llaman al despacho del general gobernador del Sáhara, Gómez de Salazar, y del secretario general, Rodríguez de Viguri, la misma tarde en que se firmaron los acuerdos de Madrid, el 14 de noviembre de 1.975? 

Nos notificaron que se acababa de firmar la venta de la Colonia a Marruecos. En ese momento, y con evidentes signos de rabia y pena, nos dijeron que podíamos nosotros estar satisfechos porque el precio que se había estableció era el que constaba en el estudio de valoración del territorio que habíamos realizado. Era un contrato por el que se cambiaba la administración y el valor de este cambio era la cifra que nosotros habíamos dado.  

¿Por qué sentían rabia los dos militares?

Porque aquella operación destruía la labor que venían haciendo por la educación y mentalización de los habitantes del Sáhara de que eran una Nación y que pronto iban a ser un país libre e independiente. Rodríguez de Viguri era un hombre muy interesante y culto, y le sentó muy mal que le cambiasen la orden. Pero como era militar, tuvo que obedecer. Ellos habían pasado quince años diciendo a los sahauries que se les daría la independencia y, encima, reciben la orden de que cambiaba la política.

¿Y cómo se sintieron ustedes?

Decepcionados. Se había engañado a aquel pueblo, una injusticia más en este mundo. Hay que pensar que solo unos meses atrás -y hacía quince años que los militares trabajaban en el territorio para llevar a cabo la descolonización- casi todos los cargos institucionales españoles y de representación en el exterior daban por hecha la independencia. 

¿A que atribuiría el súbito cambio de estrategia del estado español? 

A mi parecer, a una lucha de facciones dentro del gobierno. En aquellos momentos, Franco estaba en la cama gravemente enfermo, Por tanto, él no opinaba. Opinaba su entorno, con un peso especial del embajador español en la ONU. Y también pesaban mucho los intereses económicos hispano-marroquíes. 

Y en enero de 1.976 os convocan al Palacio de la Moncloa para otorgaros la medalla de la Orden e África. No se dan, esa clase de medallas, a los soldados...

Nos la dio el Ministerio de la Presidencia como agradecimiento a los servicios prestados, que, en nuestro caso, fueron los informes de cuantificación de las inversiones y de valoración de las indemnizaciones a las empresas. También se la dieron a dos compañeros economistas, asimismo catalanes, que se ocuparon de la evacuación de los civiles del territorio en la Operación Golondrina

¿Por qué cree que después de 35 años todavía no se ha resuelto el conflicto del Sáhara y que el estado español mantenga una actitud tan ambigua? 

Marruecos domina con mano de hierro el territorio, y no existe interés alguno para defender a los saharauis. Tampoco España, que quiere estar a buenas con Marruecos porque este país cuenta con el soporte de Francia y los Estados Unidos. Implicarse en el Sáhara sería enfrentarse a este gran poder. Ningún gobierno, desde el de Felipe González hasta ahora, no se ha atrevido a implicarse en este conflicto, porque Marruecos es la estrella nº 51 de los Estados Unidos. 

¿Quién puede desatascar el conflicto? 

La ONU, España, Marruecos, Argelia, la UE y los Estados Unidos. Y, naturalmente, los saharauis, que tienen derecho a decidir su futuro. 

¿Los últimos incidentes podrían ser el desencadenante del inicio de un proceso de resolución? 

La solución debe estar más cerca porque han pasado muchos años y, teóricamente, un conflicto político no debe ser eterno. Pero no sé cual será. Bien, seguro que no será la que a mí me gustaría, ni la justa, porque existen unos intereses marroquíes que no cuestiona nadie. Desgraciadamente, el pueblo saharaui no le importa a nadie. Lo máximo que puede pasar es que lo disfrazarán con una velada autonomía. ¿Y quiénes serán los dirigentes? Probablemente, gente puesta por el mismo Marruecos.


 
< Artículo anterior   Artículo siguiente >
PortadaAcerca de...Contactar
Este portal es un PROYECTO PERSONAL y NO está vinculado a ninguna asociación o grupo.
Los artículos de colaboración y las opiniones y comentarios de los usuarios son de su entera propiedad y responsabilidad,
expresados con total libertad y sin ningún tipo de censura por parte del Administrador o sus colaboradores.
El Rincón de Sidi Ifni, 2009-2020