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Vivencias (II): Campamento de la Policía Territorial. Sidi Ifni, 1968. Imprimir E-Mail
Julián Guimarey San Rafael
Escrito por Julián Guimarey San Rafael   
domingo, 20 de octubre de 2013

Estimado lector. Lo prometido -dicen- es deuda; así pues aquí hago otra entrega del recuerdo de aquel tiempo que me tocó vivir. Esto no sería posible sin la plataforma que nos brinda este portal de Pablo que es “el Rincón de Sidi Ifni”. Y lo hago con la creencia -quizás errónea- que ha habido un cierto interés por él. Ser ameno es intencionado, para que ello ayude al recuerdo de un tiempo, en el que todos fuimos jóvenes. Es allí, en la juventud, que la vida tiene plenitud; el resto, ha sido un trepar; y la mayoría solo por un sueldo. Necesidad. Jalar, eso.

Cuando hayamos muerto, no habrá ya rosas ni cipreses, ni labios rojos ni vino perfumado; tampoco habrá ni penas ni alegrías, ni auroras ni crepúsculos. El universo se aniquilará, puesto que su realidad depende tan sólo de nuestro pensamiento.

RUBAIYAT. Omar khayyam

Campamento. Verano de 1.968, Sidi Ifni

La instrucción del soldado español comenzaba con el “toque de diana”, que en el campamento eran tremendos gritos que los instructores proferían, ordenando nuestra salida en estampida; exigían el desalojo instantáneo del dormitorio. Con el tiempo nos fuimos despertando antes que sus gritos, y lo aprovechábamos para vestirnos bajo la manta; pero como en toda tiranía ocurre, lo no permitido estaba totalmente prohibido; por lo que estos individuos nos levantaban la manta aquí y allá, y menuda montaban al cogido “in fraganti”. Tenían que exhibir su dominio sobre los reclutas, desde el momento que abríamos los ojos; a nosotros, jóvenes conscriptos y españoles.

El desayuno se obtenía en un plato de aluminio; un líquido blanco, asqueroso, un bollo y la nociva margarina; sobran los comentarios. Sesión de instrucción, izquierda derecha ¡Arr!. Después la comida que nos daba energía a fuerza de cerdo, patatas o legumbres; que ya había urgencia de alimento al medio día.

Llegaba la tarde y con ella la charla del sargento de turno; no tiene importancia su discurso, por supuesto, pero si el escenario. Usad vuestra mente gráfica. Verano africano; un gran patio terroso, asediado por el sol, y unos reclutas españoles con sus culos en la dura tierra; agrupados, piernas cruzadas para luego estirarlas un poquito; tratando de encontrar alguna comodidad en aquel caliente suelo africano; a pleno sol; implacable. Eso sí, solo para la leva, a todos que digan -escépticos ellos- no será para tanto; que pena no puedo mostrarles la piel requemada, las heridas con costras sangrantes en brazos y cuello, que mas de un recluta sufrió. Y es que los hombres no se conformaban con quemarse como la mayoría, no, y además pretendían que los llevasen al dispensario; o les dieran algún remedio. El sargento a todo esto apoyaba su silla contra la pared, su sombra le protegía del duro sol; el individuo viendo a los reclutas en estas lamentables condiciones, debía sentirse como un bendito, ¡pues hasta nos impartía “su sabiduría”¡. Sadismo era. 

Al otro lado de la gran explanada, estaban las mesas y bancos que servían de comedor, con sus sombras; solitario y acogedor. Y la humanidad por tierra... En manos de psicópatas.

Luego a nuestras tardes añadieron la construcción de adobes, para finalizar el barracón al otro lado de la entrada al campamento; nos dirigía un recluta arquitecto, navarro él, con mucho cariño; era uno de los nuestros. Trabajo inútil, pues ya se hablaba y se sentía, que éramos el último reemplazo de Ifni. Tenían que tener nuestras manos ocupadas; y nuestras cabezas vacuas.

Durante la faena de limpieza de los utensilios de cocina con arena.
Durante la faena de limpieza de los utensilios de cocina con arena.

Una tarde un instructor nos hizo seguirlo, pues nos había tocado limpiar sartenes; llegamos al lugar cerca de las cocinas; las enormes piezas estaban allí, pringosas ellas, tiradas en el suelo arenoso, ¡la arena¡, si, ella era el detergente y también el agua; con tan humilde elemento, el ejercito nos enseñó a obrar el milagro; pues no se puede describir de otra manera; el convertir aquellos sucios entes en limpios y relucientes utensilios de cocina. Ciertamente el prodigio solo era el resultado de mucho tiempo de faena; rasca que te rasca, arena y mas arena. Servitud, eso era. 

El atardecer era un momento de encuentro con uno mismo, y con los demás, también pequeñas tareas oportunas; dejados en cierta libertad de movimientos, aprovechábamos para hablarnos y conocernos; y leer las cartas, mejor que ninguna la de la novia; yo no tenía, pero mis compañeros conocidos después se han casado con ellas, creado una familia y ahora son abuelos ilusionados; buenos ciudadanos hasta el nicho; ni tumba siquiera. Pero pena me dan sus nietos y nuestras calles; nos han robado el país, a plena luz, con indiferencia general; ellos -los entrevistados del Telediario- dijeron ser nuestras vanguardias; ellos han sido nuestros peores enemigos. Mesiánicos. Nihil novum sub sole. Aun así... Siempre les funciona.

En estos atardeceres tomábamos asiento encima los retretes, en aquel talud que daba a la playa y al mar; observábamos con envidia y candor, a las gentes que por la playa paseaban con gozo; otros pescaban tan solo lanzando una pequeña red al borde del agua; era una estampa muy amable, y todo ello amenizado por un sol, que en su puesta iluminaba el horizonte con coloridos de lo más sublime; era brujería solar. Al final somos seres en busca de luz -polillas, eso es- y se acabó. 

Y llegaba la cena, de tan penosa no recuerdo nada de su condición, pero algo había que meter al cuerpo. Después de pasar lista, a la litera. Allí comenzaban los silencios cómplices. En los primeros días, con la tensión y los temores, no daba lugar para las actividades eróticas solitarias; se cuchicheaba que añadían a la comida bromuro de no sé qué, por lo cual el miembro se mantenía desinteresado; esto no era natural, se decía por lo bajo. Fábula era lo del bromuro, solo eso; pues con el paso de las primeras semanas, en la noches se comenzó a intuir actividades de placer, los había que colgaban una manta usando la litera superior, la pobre luz les impedía conciliar el sueño, se excusaban. Pero las mantas, ellas, con sus múltiples manchas, eran testigo mudo de presentes y pasados delirios de placer. Cierta vez y a la luz del día, con numerosas máculas en ella, por color y textura se hicieron conjeturas, si eran de reemplazo antiguo o más cercano. Eros eterno. De esta manera nos ocultábamos en la noche.

No siempre era así, a veces había que pagar alguna transgresión, por lo que nos arrojaban a la noche; a cualquier hora y por horas; me tocó acompañar al instructor, que hacía guardia en la garita que miraba al mar, justo al final de las cocinas. Aquel mar que al atardecer era tan amable, lleno de luz y bondad, era ahora, en la oscuridad, un monstruo frio y amenazador; también él se encubría en la noche, pero su soplo frio y su fragor lo delataba; esperaba sus víctimas. Mundo dionisíaco, eternamente cambiante y joven, sin finalidad alguna. Baco y Hades uno y lo mismo. Heráclito dixit. 

Aquel ejército cuidaba de nuestra salud; vaya si lo hacía; nos vacunó, no sé contra qué, pero lo hizo, y de qué manera. Aquella mañana nos reunió en el patio, ordenó desnudarnos de cintura para arriba y brochazo de yodo en la espalda, medida higiénica, sí señor, pues la misma aguja se usaba mientras había líquido en la cánula; salía de una piel para clavarse en la siguiente; el sanitario se esmeraba antes en pasarle un algodón, todo sea dicho. Que yo sepa no hubo contagios, y si estos han ocurrido a lo largo de la vida, que pena de la víctima. 

Tuvimos otro atentado contra nuestra salud; esta vez acusaron a las fastidiosas ladillas; (Pthirus pubis) -para el que no las reconozca por su nombre vulgar-. Un verdadero zafarrancho se organizó aquella mañana; que si había que hervir toda la ropa, con el recluta incluido en el lote; si tirar todo el campamento al mar; decidan ustedes... Al final se optó por una solución con menos trauma; pusieron a toda la compañía en fila, y un individuo arrojaba un puñado de DDT entre el calzón y la intimidad, con la orden de empolvarlo por todo el escroto, con decisión; cada uno el suyo. Los días siguientes los pasamos intentando averiguar, quién fue el portador(es). En vano, ni siquiera vimos un solo de estos insectos, y buscar, sí que lo hicimos, por cualquier inocente picor en el pubis se pedía la lupa. ¿Por qué fuimos víctimas de este simulacro? ¿Herirnos psicológicamente? ¿Más aún?

Creo que ya contamos el terrible capítulo de envenenamiento, a causa de una ensaladilla en mal estado. Noche de zombis; dolor, sudor, frío; nuestros orificios imparables, y la cabeza que explotaba. Ni un médico o calmante para nuestro desconsuelo; y como el compañero Antonio me recuerda, esto en algunos duró algún tiempo y noches; y hay quien quedó tocado con úlceras; nuestras vidas sin valor ni protección, nadie a nuestro lado. Desamparo e indiferencia fueron nuestra patria.

El campamento poseía una zona de entrenamiento militar, eso por supuesto; con sus paredes de diferentes alturas, troncos con varias finalidades, cuerdas para trepar, etc. Pronto deberéis hacer todo el recorrido, se nos amenazaba. Y llegó el día, yo creo que ante el espectáculo que dimos, el mando decidió mirar a otro lado; es que los hubo que la primera pared les fue un obstáculo casi insuperable, cuando llegaban a las cuerdas, se cogían a un nudo y no lo soltaban, !Hay más¡ se les conminaba, y ellos los miraban con angustia; y al sargento también. Temiendo consecuencias desagradables, no se nos obligó para nada.

Y llegó el día con un serio asunto; disparar aquel mauser y hasta una ametralladora; fue después de una larga marcha por las playas, hacia el sur, fuimos con teniente incluido; el paraje era el usado para este tipo cosas. Pusieron dianas al otro lado de una trinchera. Todo fue bien hasta que se nos envió a la zanja, a recibir fuego “enemigo”, justo delante de las dianas; cuando las balas silbaban por encima, aquel hoyo, no tenía profundidad para calmar nuestras almas. La gruta del Hades hubiera sido insuficiente. Cuando acabó el tiroteo, alguien hubiera pensado que le habíamos tomado cariño a aquel surco; se nos conminaba a salir, pero nadie quería ser el primero. Las bombas de mano que usamos; casi se me olvida; hacían ruido y poco mas, aún así respeto daban. El sargento al lado, casi cariñoso, en aquel circulo atrincherado; nos instruyó en el lanzamiento en arco, brazo completamente estirado, creo recordar. El sargento me dice, tírala lejos y ya está; el teniente por alguna razón no está en las cercanías; lo hago como hacíamos los críos en el barrio, con las piedras. ¡El siguiente!, y a este, solo se le ocurre seguir la enseñanza militar; el arco perfecto, solo que abre su mano tarde, el “explosivo” rebota en el muro, y cae a los pies entrambos; buen salto de ambos. Se acabó todo intento de ortodoxia militar, la mirada del sargento les bastaba. 

Y en aquella mañana se resumió todo nuestro adiestramiento en el uso de las armas. La vuelta al campamento fue más agradable, después de este deber cumplido. Aguerridos, vamos.

La compañía no salió de aquel campamento, hasta después de jurar bandera. Pensaba yo erróneamente que era lo normal, pero Antonio me acaba de revelar que fuimos castigados por una infracción ridícula, olvidada por mi; para ellos muy grave merecedora de tan duro castigo; eran así. Brutales. Nos conformábamos con asomarnos a la entrada; delante, la pista de aterrizaje, enfrente el Bulaalam, y a nuestra izquierda, oteábamos las casas y la calle, que se extendía lo largo del extremo del aeropuerto vallado; había gentes, coches y vida; ¡un enigma a descubrir!. Los instructores estos sí que salían, y a ellos les cosíamos a preguntas y solicitudes; ¿hay chicas?; y el chocolate con churros del zoco ¿qué?. Todo de oídas. Y éramos reclutas, no reclusos. ¿ó sí?. Hubo cierta generosidad en los mandos en esto; algunos reclutas disfrutaban de largos fines de semana en sus casas, muy pocos, tres en total, creo. Uno de ellos dicen, que nos gesticulaba cuando a caballo se paseaba por la playa. Sus padres vestían uniformes y en sus gorras estrellas; solo era corporativismo puro y duro; como les envidiábamos. La España de Machado.

Jura de la Bandera, agosto de 1.968, Sidi Ifni. Último reemplazo de la Policía Territorial.
Jura de la Bandera, agosto de 1.968, Sidi Ifni. Último reemplazo de la Policía Territorial.

Y llegó el día de la jura, mediados de agosto del 68, no recuerdo casi nada; no sería la emoción, no. Había temor a los desmayos; después de este régimen inhumano a que fuimos sometidos, nuestras fuerzas ya flaqueaban; pero los achacaban a la agitación de tan esperado evento. Sandeces; hombres de 21 años, perdemos el sentido por una hembra, o por miseria física; nada más. Fue en la explanada de tiradores. Hubo desfile y los legionarios marcharon primero. Vuelta al campamento tal como fuimos, caminando, ahora con calma, pero con la alegría que la juventud y la amistad ofrecía. Solo eso. 

Fin de nuestra “instrucción militar”. Después, a sufrirla por un largo año. Vidas derrochadas.

Quizás para ellos solo éramos los hijos de los vencidos del 39; ahora sirviendo al vencedor. Nuestro ejército. En Sidi Ifni, 1968.

Un cordial saludo. Gracias lector por llegar hasta aquí.

Julián

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pablo  - Re: A PABLO (Continuación)   |13-11-2013 14:10:11
¿Por qué no doy mi opinión personal y se publica de todo? Creo que ha quedado claro, pero además considero que, pretendiendo que El Rincón sea un foro abierto a todos, no debo interferir en lo que se publica ni "influenciar" con mi opinión a quienes quieran publicar algo. Por desgracia yo no tengo el conocimiento absoluto de lo que sucedió en Ifni, y menos de lo que vivió cada uno de los que allí estuvieron por diferentes motivos. Siempre he dicho que "cada uno cuenta el baile según con quien le tocó bailar, a pesar de que la música era la misma para todos". Es decir, la situación de la época era la misma para todos, la diferencia está en las circustancias personales de cada uno. En mi caso particular, no puedo decir que fuesen malas, mi familia y yo fuimos muy felices en Ifni, por lo menos según mi percepción de niño y lo que he ido oyendo a mis mayores con posterioridad.

Como bien dices, en el artículo de Bienvenida expreso mis sentimientos sobre Ifni y mis recuerdos infantiles, y mis pretensiones para con este portal. Pero esto no quita para que hubiese personas que no lo pasasen tan bien como tu o yo y lo cuenten según lo vivieron y percibieron. Que opinan de una forma que a alguien no le parece justa y adecuada... pues es muy sencillo, hay que hacer lo que tu hiciete en los primeros comentarios, rebatir y exponer tu opinión y contar tu punto de vista. Lo que considero que no es de recibo, y además no hace ningún bien a tu opinión (y a la de otros que puedan opinar lo mismo), es pasar al terreno personal sin ningún motivo, solo por el mero hecho de contraatacar intentando "ofender por ofender". Ese creo que no es el camino. Considero que mi actuación en este caso ha sido totalmente neutral, el único comentario que he "censurado" ha sido ese, el resto, a pesar de ser fuertes por ambas partes, no los he tocado en absoluto. Cada cual es responsable de sus palabras y de su forma de actuar y pensar.

Por eso digo que es una pena tu actitud, no nos lleva a ningún sitio, yo te pediría que escribieses un artículo con tu opinión al respecto, que nos cuentes cómo viviste Ifni. Te aseguro que no se moverá ni una coma de lo que escribas. Como te digo, ojalá que hubiese más gente de los que vivimos en Ifni que contase sus experiencias. Mientras tanto seguiré publicando lo que quieran enviarme a modo de colaboración, y si es sólo de soldados de reemplazo, pues así será.

En fin, espero haberte aclarado mi postura y forma de pensar respecto a El Rincón. No me extiendo más porque ya va siendo aburrido todo esto. Si no me equivoco tienes mi correo y mi teléfono, úsalos cuando quieras y charlamos, te daré mi punto de vista personal si quieres, mientras tanto permíteme que siga siendo "neutral" en cuanto a los artículos de colaboración que se publican.

Un abrazo.
pablo  - Re: A PABLO   |13-11-2013 14:10:56
Estimado Guzmán:

Antes de nada voy a explicarte lo que pretendí hace cuatro años al abrir está página, portal, o como lo quieras llamar, que es El Rincón de Sidi Ifni.

El motivo principal fue, y sigue siendo, que sirviese de punto de encuentro de todos los que estuviesen interesados en Ifni, por el motivo que fuese, por haber nacido allí, por haber vivido en cualquier época (incluida la actual), por ser estudioso de la historia, por haber hecho la mili, ..., y además, que sirviese de "escaparate" de todo lo que esrtuviese relacionado con Ifni.

Dicho esto, verás que no está pensado como un "blog personal", en el que yo escribo mis opiniones y sólo pongo lo que me apetece. A mi me gusta más llamarlo "Proyecto Personal", porque considero, o por lo menos aspiro a que lo sea, algo más que un blog, en el que tenga cabida todo aquel que quiera aportar algo relacionado con Ifni, sea de la opinión que sea. Como te dije en uno de los comentarios anteriores, no hago ningún tipo de censura. Las noticias que pongo también son de "amplio espectro", las hay de todos las fuentes que caen en mis manos, de periódicos españoles, franceses, marroquís, de la MAP, de sectores críticos marroquíes, en fin, lo que pillo y considero que puede interesar a los lectores. A pesar de que mi tiempo no es abundante para dedicarle a todo esto, procuro traducir del francés las cosas que creo interesantes (no sé francés, con lo cual el tiempo que empleo en traducir es el triple).

Si repasas los artículos que se han publicado en El Rincón durante estos 4 años, verás que los hay de todo tipo, procedencia, época y tendencia de opinión.

¿Que es lo que ocurre? ¿Por qué hay muchos artículos de colaboración de personas que hicieron el Servicio Militar en Ifni? Pues no lo sé a ciencia cierta, quiero suponer que por ser más numerosos y, por tanto, haber mas dispuestos escribir y a colaborar. Entre estos artículos de colaboración encontrarás también otros de personas que dicen otras cosas diferentes a lo que se dice, por ejemplo, en el articulo que estamos comentando ahora. No creo que esto signifique "atacar" o "defender" a nadie en particular, no me gusta creer en "lo nuestro" o en lo de "ellos", me gusta más creer en "lo de todos", cada uno con sus vivencias y particularidades.

¿Por qué digo que es una pena que tomes esa actitud? Sencillo, me encantaría que hubiese más gente como tú, de los que vivimos en Ifni, que aportase sus puntos de vista, sus opiniones, vivencias y experiencias. Ya sería una suerte increíble que también participasen nativos que vivieron en la etapa española. Soy de la opinión que la historia hay que conocerla desde todos los puntos de vista posibles, si queremos ser objetivos.

(Continúa...)
GUZMAN  - A PABLO   |13-11-2013 08:18:32
Mira Pablo, te voy a hablar con el corazon, no te conozco personalmente, pero hemos coindidido en el colegio, la misión en Ifni, con los Oblatos. Tenemos la misma edad y me ha emocionado lo que en algún lugar cuentas sobre la pelota y la barandilla del colegio, son experiencias mias que las he recordado toda la vida, no sé si te acuerdas del Hermano Alfredo y de los Ejemplares de Tin Tin que regalaban si sacabas buenas notas, por eso te considero como un Hermano.
Pués NO TE ENDIENDO, como no te rebelas cuando estos dos..... señores, vomitan comentarios con saña, odio visceral, ganas de hacer daños sobre la sociedad civil y militar de Ifni, a la que tanto decimos que queremos.
No has leido sus artículos, son ofensivos con comentarios como: sádicos psicópatas, desamparo e indeferencia fueron nuestra Patria, brutales, para ellos eramos los hijos de los vencidos del 39 ahora sirviendo al vencedor, militarismo a su servicio, vergonzante uso del privilegio, miserables, nuestra vida no valia nada para aquella jarcia, malvados, borrachos etc. Ante esto ¿tú que has hecho?: nada. Yo no, yo me rebelo y ataco pués me siento tremendamente ofendido (no te acuerdas cuando bajaban Bandera en Palacio y hasta los crios dejabanos de jugar para expresar nuestro respeto) en algo que a mí y espero que a tí también te enseñaron: el amor a España y al Ejército.
Que has hecho tú, Hermano, me amonestas a mí (me dá igual) por que le digo a uno que si es marica y dejas pasar esos comentarios sin que te hierva la sangre, allá tú.
No defiendes lo tuyo, lo nuestro, lo de todos, defiendes a los que atacan miserablemente a lo nuestro.
En fín como dices, una pena..... Hermano.
Saludos
Pablo Vázquez Ramírez  - Re: a pablo   |12-11-2013 10:42:55
Estimado Guzmán:

Es una pena que tomes esta actitud, pienso que podías aportar, si quisieras, un punto de vista interesante para todos los que queremos conocer cómo era Ifni en la etapa española. Lo que está claro es que con este tipo de comentarios no es tu deseo aportar nada. En fin, es un lástima.

En esta discusión/comentarios creo que he sido todo lo tolerante que se puede ser dentro de unos mínimos de respeto, educación y sentido común. Quizás tengas razón y debería haber cortado mucho antes esta discusión.

Como no quiero que los lectores se queden con la duda de si tu comentario, el que he suprimido, era adecaudo o no, lo reproduzco debajo, así tu te quedas tranquilo y los demás podrán juzgar por si mismos si lo hubiesen eliminado o no.

Cita:
GUZMAN - VENTE ARRIBA |11-11-2013 06:39:23
Venga Julianito, bonito, machote, uhí perdón, un besito muaaah, muaaah. Venga vente arriba que no pasa nada, que la sociedad actual es muy tolerante, no es como la de antes. Eso ya no está mal visto. Animo.

Bueno, lo dicho, es una pena.

Saludos.

Pablo Vázquez Ramírez
Administrador de El Rincón de Sidi Ifni
guzman  - a pablo   |12-11-2013 07:17:16
Llego el Comandante y mando a callar, el lector por favor para un mejor entendimiento que imagine un ritmo caribeño. Esto me recuerda aquellos desfiles por la calle 6 de abril: prietas las filas, recias marciales, todos desfilando al mismo paso, marcialidad y que nadie se salga del guión. Que bonito para el Ejército, no así para el pensamiento humano. Siempre hay un roto para un descosido y el libro de las excusas siempre está abierto.Como decía el "ausente", unidad de destino en lo Universal o uno más contemporaneo " el que se mueve no sale en la foto" o cuando estabas en el colegio: "seño" pepito me ha dicho tal y cual. La "seño" premiaba al bueno y castigaba al malo. Vamos, nada nuevo bajo el sol, solamente que se madura o no, se vale uno por si mismo o recurre al primito de Zumosol.
No gastemos más energias, amigos/as (alguna persona del genero femenino habra entre nuestros lectores). Me lo he pasado muy bién, me he reido mucho.
Bye, Bye. chavalines.
Pablo Vázquez  - re: indiscriminatorio   |11-11-2013 14:50:04
guzman escribió:
Igualmente se debería haber eliminado el anterior a este. Cumple las mismas condiciones para eliminarlo.

Estimado Guzmán:

Como dije antes, en este portal la tolerancia a las opiniones de los participantes es absoluta, esté personalmete de acuerdo o no con ellas. Lo que sí creo es que todo tiene un límite, y entrar en discusiones de "si tu eres tal o cual..." y a continuación "y tu más..." no me parece ni agradable, ni constructivo ni cumple con el objetivo que me impuse en su día al abrir esta página, que no es otro que dar a conocer Ifni, su historia pasada y sus circustancias actuales. Todo ello en la medida de mis posibilidades, con la ayuda de quien quiera colaborar y aportar conocimiento.

Si no he borrado el otro comentario es porque es respuesta a la posdata de uno tuyo anterior. El tuyo que me he visto obligado a eliminar no es una respuesta a nada, es un comentario exclusivamente dirigido a intentar ofender a uno de los "contertulios" atacando su supuesta condición sexual.

Yo te rogaría que sigas escribiendo, pero no con este tipo de comentarios, ya que por otro lado te haces a ti mismo un flaco favor, quitándote la razón que pudieses tener en tus opiniones o, por lo menos, sembrando dudas sobre tu manera de actuar y opinar.

Cuéntanos tus experiencias, tus puntos de vista, lo que opinas sobre Ifni... pero, por favor, no entres en este tipo de comentarios que no llevan a ningún sitio ni aportan nada de nada a los lectores de esta página (ni a ti mismo). Entiendo que no te guste algún artículo o alguna opinión y que hagas crítica de ellos, pero usa tus argumentos, tu opinión, tu experiencia para rebatir lo que estimes oportuno. Sólo usando un poco de sentido común, del que supongo tienes de sobra, llegarás a convencer de que tú estás en lo cierto y el otro (o los otros) están en un error, con comentarios personales y ofensivos nadie ha llegado nunca a ser tomado en serio.

Saludos cordiales.

Pablo Vázquez Ramírez
Administrador de El Rincón de Sidi Ifni
guzman  - indiscriminatorio   |11-11-2013 12:39:56
Igualmente se debería haber eliminado el anterior a este. Cumple las mismas condiciones para eliminarlo.
GUZMAN  - VENTE ARRIBA   |11-11-2013 12:01:06
ESTE COMENTARIO HA SIDO ELIMINADO POR EL ADMINISTRADOR

Muy a pesar mío y por contravenir las normas elementales citadas en el formulario de envío de comentarios, y por tratarse de un comentario que no tiene absolutamente nada que ver con el tema principal de este portal ni con la conversación seguida hasta ahora sobre este artículo, siendo un comentario irrespetuoso y directamente dirigido a la condición sexual de otra persona que participa en esta conversación, me veo obligado a suprimirlo.

Les recuerdo que en este portal nunca se censurarán ni eliminarán comentarios que cumplan con los mínimos exigibles de educación, respeto y sentido común. Este portal está abierto a todos aquellos que deseen participar de cualquier foma para expresar sus opiniones, experiencias e ideas respecto a Ifni, su historia y las circunstancias vividas por ellos, independientemente de cual sea el sentido de la opinión.

Si el autor quiere alguna aclaración al respecto puede contactar conmigo mediante el formulario de contacto disponible en la página.

Pablo Vázquez Ramírez
Administrador de El Rincón de Sidi Ifni


julian  - Nota a "Guzman"   |09-11-2013 15:36:50
Piensa el ladrón que todos son de su condición, ahí aciertas. Cuando ví que me llamabas Julianito, pensé vaya nenaza que es este individuo; porque ningún hombre cabal lo hubiera hecho. No respondí porque conozco que sois muy vindicativos, y además hacerlo, es tan desagradable como bajar a una alcantarilla. Por tu posdata, es casi una obligación hacerlo, para ilustrar a los lectores, no a ti. La vivencia de unos hombres en el desierto, te vuelven romántico y tierno; en tu mente imaginas cosas; vamos que te "pone"; esto indica con claridad que estás enfermo, muy enfermo. Tu condición exige que vayas a un especialista ya; psiquiatra o psicólogo, que te ayude a controlar tu compulsión, que ya no te deja ni dormir; te va a "reventar". Lo que por otro lado nadie derramaría lágrimas. Fijo.
Pd. Por respeto al Rincón de Sidi Ifni, su administrador y los lectores, esto debe acabar aquí. Le pediría al moderador que lo hiciera cumplir; dudo que este individuo lo haga. No está en su naturaleza.
GUZMAN  - VALE   |08-11-2013 11:10:52
Mira Manuel, no tengo ningún interés en mantener ningún tipo de conversación contigo que no sea de conocimiento público. Lo único que pretento es lo que tu has manifestado varias veces, es decir que las nuevas generaciones de españoles, sepan lo que fué Sidi Ifni, pero no solamente las versiones de algunos de vosotros que son monocordes y críticas con aquellas instituciones y grupos de personas. Pretendo defenderlas y defenderlos dentro de lo posible. Si te molesta que haya distintas opiniones, estás en tu derecho a retirarte, yo no voy a seguir.
Pido excusas si he tenido algunas expresiones chulescas o han molestado a alguién. Cada uno utiliza la extrategia que considera oportuno.
Salud a todos.

PD. A Julian, que romantico, que tierno lo del desierto, todavía tengo los pelos de punta. El armario tenía la cerradura por dentro o por fuera. (Perdón, pero si no lo digo reviento)

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