Una mirada al pasado sin perder de vista el futuro  

  Estas en: Portada arrow Colaboraciones arrow · Por autor arrow Manuel Jorques Ortiz arrow ¿Fue Ifni, legalmente, una provincia española?

Menú principal
Portada
Bienvenida
¿Dónde está IFNI?
¿Cómo llegar a IFNI?
Un poco de historia...
Acerca de...
Contenido
Noticias
Colaboraciones
Artículos digitales
Proyectos solidarios
Libros - Revistas
Documentos
Gastronomía
Recursos
Foro
Eventos
Fotos (en Facebook)
Videos (en Vimeo)
Enlaces de interés
Preguntas Frecuentes
Contactar
Búsqueda avanzada
Mapa del Sitio
Acceso
Teclee sus datos:





¿Recuperar clave?
Para obtener acceso, por favor, contacte con el Administrador.
¿Quién está en línea?
Hay 4 invitados en línea
Datos del Portal
Usuarios registrados: 373
Noticias y Artículos: 1268
Enlaces de interés: 103

Sindicación


  El Rincón de Sidi Ifni
Este sitio está diseñado
para verse mejor con una
resolución mínima de
1024x768


Creative Commons License

¿Fue Ifni, legalmente, una provincia española? Imprimir E-Mail
Manuel Jorques Ortiz
Escrito por Manuel Jorques Ortiz   
sábado, 30 de agosto de 2014
Índice del Artículo
¿Fue Ifni, legalmente, una provincia española?
Antecedentes
Organización jurídica
"Reconocimiento"
Legislación posterior
El Decreto de 1961
La retrocesión
Conclusiones finales

Legislación posterior al Decreto de 10 de enero de 1.958 que incide en su vigencia, alteración o derogación

La Jefatura del Estado promulga la Ley de 19 de Abril de 1.961 (BOE nº 95, de 21 de Abril), que nos ilumina respecto del camino que España iba a emprender con relación a sus "provincias" de Ifni y Sahara Español, ya que mientras esta última la intenta blindar legislativamente, a la de Ifni la deja flotando en la ilegalidad, para que funcione fácticamente, miméticamente, con las disposiciones dictadas expresamente para el Sahara (así, a secas, pues se le quita lo de Español).

Veamos, pues, que dice esta importantísima Ley que se refiere solo y exclusivamente al Sahara, como hemos dicho.

Empieza con un largo preámbulo en el que se menciona que la Ley es a propuesta de las Cortes Españolas, con lo que se entona un "mea culpa" implícito por el aberrante Decreto de 10 de Enero de 1.958, al confesar que los principios y disposiciones legales que establecen el régimen jurídico local y provincial (que a nuestro entender se conculcaron) deben adaptarse a las características de orden geográfico, histórico, social, económico y sobre todo humano de cada una de nuestra provincias, en las que existen diversidad de instituciones y de regímenes administrativo económico actualmente existentes en España. Las variedades de peculiaridades económicas forales y la especial configuración de los Cabildos Insulares era una buena prueba de ello. Se trataba, pues, de mantener el impulso creador de las tradiciones y costumbres locales dentro del régimen jurídico para dar vida y contenido propios a la organización y régimen jurídico provincial.

Continuaba el preámbulo diciendo que era incuestionable la singularidad de los diversos factores físicos y humanos que presentaba la Provincia española del Sahara. El elevado porcentaje de población nómada, dentro de su totalidad demográfica; la religión, causa y consecuencia a la vez de unas peculiares costumbres y formas de vida; las características especiales de su clima; la pobreza de su suelo, y los condicionamientos de todo orden que el conjunto de estos elementos suponen, imprimían a esta Provincia y a sus hombres un especial modo de vivir. A él pretende adaptarse una administración que no puede perder de vista ninguno de estos factores y que han de tener como objetivo principal una singularidad de trato de los problemas específicos que la Provincia plantea, por lo que, la presente Ley establecía las bases sobre las que debía asentarse el ordenamiento jurídico de la Provincia de Sahara en su régimen municipal y provincial; en la organización administrativa y en la representación política; en la regulación laboral, y en la económica.

Artículo 1º: El ámbito de aplicación de la presente Ley se circunscribe a la provincia de Sahara, cuya capital se establece provisionalmente en El Aaiún.

Pese a que continúa asumiendo la preexistencia de la provincia de Sahara, establece uno de los requisitos básicos de las provincias: Fijar su capitalidad, aunque de forma provisional, en El Aaiún, quedando implícitamente claro que excluye a Ifni en ese y en los 15 artículos restantes.

Veamos que dice esta Ley, que solo afecta a la "provincia" denominada Sahara, con capital (provisional) en El Aaiún.

Artículo 2º: El régimen jurídico público y privado de dicha provincia tendrá principalmente en cuenta sus características y peculiaridades, inspirándose en las Leyes Fundamentales de la Nación.

En defecto de disposición legal especialmente dictada para la provincia o, en su caso, de norma coránica y consuetudinaria aplicable se acudirá a la legislación sustantiva y procesal de aplicación general en el resto del territorio nacional.

Las leyes o decretos, órdenes y demás disposiciones de carácter general o particular comenzarán a regir a los veinte días de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, de no señalarse otro plazo expresamente.

Hay aquí cierta irregularidad al desviar hacia el Boletín Oficial de la Provincia la publicación de las leyes o decretos, órdenes y demás disposiciones de carácter general o particular, hurtándoselo al del Estado, así como al dar mayor rango a las disposiciones legales "provinciales" que a las estatales.

Artículo 3º: El gobierno y administración de la provincia de Sahara se ejercerá bajo la dependencia de la Presidencia del Gobierno, por los organismos y autoridades en la misma radicados.

Corresponderá a este departamento el despacho y resolución de cuantos asuntos afecten a la citada provincia.

Los distintos servicios administrativos serán organizados en forma similar a los de las restantes provincias españolas, con las adaptaciones exigidas por su peculiar carácter.

Es evidente que se regula a una "provincia" singular; los servicios administrativos serán "similares", no iguales, a las restantes provincias españolas.

Artículo 4º: La provincia del Sahara gozará de los derechos de representación en Cortes y demás organismos públicos correspondientes a las provincias españolas.

He aquí la primera gran diferencia entre Sahara e Ifni. Una tiene representantes a Cortes (como todas las españolas) y la otra carece de ellos.

Artículo 5º: La organización judicial se adaptará a la general española, manteniéndose en su integridad las peculiaridades de la provincia y la tradicional justicia coránica en su ámbito actual de aplicación.

Todo igual o aparentemente igual (Según el Archivo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, existían el Juzgado Territorial de Sahara, el Juzgado Territorial de Sidi Ifni, el Juzgado Municipal de El Aaiún, el Juzgado de Paz de Villacisneros y el Juzgado de Paz de Smara, cuyos expedientes a partir de 1.952 se hallan depositados en dicho archivo). No obstante este autor pudo comprobar personalmente en el Juzgado Territorial de Sidi-Ifni (año 1.961) que se tramitaba un sumario por un asesinato ocurrido años antes en los límites municipales de Villacisneros.

Artículo 6º: Se establecerá un régimen especial de la propiedad, que respetará los derechos tradicionales y comunes sobre las tierras de todos los naturales musulmanes.

Nada que objetar excepto que, por su redacción, da a entender que con anterioridad no se respetaban esos derechos tradicionales.

Artículo 7º: El Estado reconoce a los naturales musulmanes su derecho a practicar su religión islámica, así como sus usos y costumbres tradicionales.

Es muy llamativo el hecho de que en una época (1.961) en la que se hallaba vigente el Fuero de los Españoles (Ley Fundamental de 17 de Julio de 1.945, que no sería modificado hasta la promulgación de la Ley Orgánica del Estado, de 1.967), se infringiera el artículo 6º que proclamaba la confesionalidad del Estado a la Religión Católica, Apostólica y Romana, la única cuya práctica pública estaba permitida.

Artículo 8º: El régimen laboral de la provincia, dentro de sus características especiales, establecerá los seguros sociales, la cooperación y el mutualismo y desarrollará los demás postulados de las Leyes Fundamentales.

A salvo de reconocer a la "provincia" unas características especiales, parece que se establecen unos derechos laborales para todos, con arreglo al Fuero del Trabajo (Ley Fundamental de 8 de Marzo de 1.938), vigente en el año 1.961.

Art. 9º: Se establecerá en la provincia de Sahara un régimen económico adaptado a sus características y peculiaridades. El producto de los impuestos y recursos fiscales, sin perjuicio de las facultades que para algunos impuestos concede al Consejo de Ministros el Decreto de 25 de junio de 1959 (R. 393), ingresará en la Tesorería de la Administración especial de la provincia para ser exclusivamente aplicado a las necesidades, mejoramientos y prosperidad de la misma, a la elevación del nivel de vida de sus habitantes y será, en su caso, complementado por las subvenciones de la Hacienda general del Estado que sean necesarias.

A propuesta de la Presidencia del Gobierno, oído el Ministerio de Hacienda, el Consejo de Ministros aprobará los planes y presupuestos especiales de la provincia de Sahara, establecerá la adecuada ordenación de la administración financiera y la especial regulación de las obligaciones, gastos e inversiones y de los ingresos, impuestos y recursos de toda clase de la provincia.

Este artículo puede bordear la legalidad ya que posiblemente no tenía encaje en el artículo 9º del Fuero de los Españoles.

Artículo 10º: La provincia de Sahara estará integrada por términos municipales, administrados por Ayuntamientos, Entidades locales menores y Fracciones nómadas.

Los Ayuntamientos de la Provincia de Sahara, cuyo régimen económico administrativo deberá inspirarse en la Ley de Régimen Local, en lo que sea compatible con las peculiaridades de la provincia, tendrán, al igual que las Entidades locales menores y Fracciones nómadas, carácter representativo.

Las Fracciones nómadas seguirán el régimen establecido por las normas de carácter consuetudinario y por las disposiciones que, ajustadas a las mismas, hayan de dictarse.

Aquí se refleja el tercer eslabón de una provincia: La designación de los términos municipales creados dentro de su territorio.

Artículo 11º: El Gobierno General, para llevar a efecto la delimitación de los términos municipales, formulará las propuestas que las necesidades de la población aconsejen, así como también para constituir las Entidades locales menores y determinar las Fracciones Nómadas que las circunstancias exijan.

La creación y establecimiento de estas Entidades se realizará mediante acuerdo de la Presidencia del Gobierno.

Este artículo es consecuencia del anterior (10º) y a la vez pone de relieve que la "provincia de Sahara" no existía con anterioridad al 10 de Enero de 1.958, así como que (implícitamente) se estaba procediendo a su creación en 1.961.

Artículo 12º: Se establece en el Sahara un Cabildo provincial representativo, cuya competencia y facultades serán las que señala a las Diputaciones la Ley de Régimen Local, adecuándolas a las características de esta Provincia.

Se le llama Cabildo a la Diputación, sin duda influida esta Ley por los precedentes insulares canarios, pero en definitiva con las mismas competencias y facultades que aquellas.

Artículo 13º: A todos los Centros de Enseñanza que se establezcan, cualquiera que sea su clase, tienen acceso sin distinción alguna de acuerdo con las Leyes Fundamentales, todos los habitantes de la provincia.

Este precepto que sigue el mandato de lo establecido en el artículo 5º del Fuero de los españoles, pone de relieve otra deficiencia jurídica: Nuestra Ley Fundamental expone que todos los españoles tienen derecho a recibir educación, pero ni en el Decreto de 10 de Enero de 1.958, ni en este de 19 de Abril de 1.961 que estamos glosando, se dice que a los nativos se les conceda la nacionalidad española, cosa que por otra parte sería imposible ya que la Ley Constitutiva de las Cortes, de 17 de Julio de 1.942 (vigente hasta su modificación parcial por la Ley Orgánica del Estado de 1.967) exigía la aprobación en el Pleno de las mismas (artículo 10, apartado f), algo que se "olvidó" llevar a cabo.

Artículo 14: Regirá la provincia un Gobernador General, que dependerá de la Presidencia del Gobierno, y al que estarán subordinados todas las autoridades y funcionarios que temporal o permanentemente presten sus servicios en la provincia.

Le asistirá un Secretario general, que le sustituirá en caso de ausencia o enfermedad y que será el jefe directo de todos los servicios de la provincia, con excepción de los judiciales y castrenses.

El Gobernador general, para el mejor ejercicio de las funciones que le corresponden, podrá proponer a la Presidencia del Gobierno el nombramiento de Delegados gubernativos, en el número que estime conveniente.

El nombramiento y cese del Gobernador general y del Secretario general se hará por Decreto, a propuesta de la Presidencia del Gobierno.

El resto del personal será nombrado por la Presidencia del Gobierno, de acuerdo con lo establecido en las disposiciones especiales.

Reaparecen aquí, jurídicamente, los Delegados gubernativos nombrados por el Gobernador general, existentes entre 1.955 y el 10 de Enero de 1.958.

Vista general de El Aaiún
Vista general de El Aaiún

Artículo 15º: Los funcionarios pertenecientes a carreras o Cuerpos del Estado que presten sus servicios en la Administración Central o en la Local de la provincia de Sahara conservarán los derechos que las disposiciones especiales y orgánicas de los Cuerpos a que pertenecen confieren a sus funcionarios en situación de actividad, y adquirirán los que a éstos se les concedan a partir de su designación. Unos y otros percibirán sus sueldos con cargo al presupuesto de la provincia o de la corporación correspondiente. El personal militar quedará en la situación de «Al servicio de otros Ministerios».

Especialidades de la "provincia", muy beneficiosa para funcionarios civiles y militares.

Artículo 16º: Por la Presidencia del Gobierno se procederá a desarrollar los anteriores preceptos y a poner en armonía con los mismos el conjunto de normas hasta ahora vigentes en dicha provincia, mediante las oportunas propuestas o disposiciones según la jerarquía que en cada caso se requiera.

Comentaremos a continuación la disposición más importante, dictada precisamente ese mismo año 1.961.


 
< Artículo anterior   Artículo siguiente >
PortadaAcerca de...Contactar
Este portal es un PROYECTO PERSONAL y NO está vinculado a ninguna asociación o grupo.
Los artículos de colaboración y las opiniones y comentarios de los usuarios son de su entera propiedad y responsabilidad,
expresados con total libertad y sin ningún tipo de censura por parte del Administrador o sus colaboradores.
El Rincón de Sidi Ifni, 2009-2020