El levantamiento de la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña (I)
Colaboraciones - Dr. Mariano Gambín García
Escrito por Mariano Gambín   
martes, 05 de julio de 2016

Fuente: La Opinión de Tenerife

Un manto de leyenda ha cubierto a lo largo de los años la misteriosa infraestructura, levantada a finales del siglo XV en la costa de Berbería, en el actual Marruecos.

Mariano Gambín.
Mariano Gambín.

El mito se alimenta con los años por la dificultad que ha entrañado su localización. A lo largo del siglo XIX varias expediciones salieron en su búsqueda y se discutió mucho sobre el lugar donde debió estar levantada. Tanto es así, que un error geográfico sobre su emplazamiento hizo que España se asentase en Ifni. Los restos de una edificación que podía ser la torre fueron localizados por unos y no fueron hallados por otros.

Todo comenzó a finales del siglo XV, en 1496, un par de años después del tratado de Tordesillas, acuerdo entre Castilla y Portugal por el que se repartían áreas de influencia en África, Asia y el recién descubierto continente americano.

En dicho tratado se introdujo la cláusula de que el territorio entre la ciudad de Messa -unos kilómetros al sur de la actual Agadir- y el cabo Bojador -rica zona pesquera-, caería en la esfera de influencia de Castilla. Para tomar posesión efectiva de la zona se pensó en levantar una fortaleza que atestiguara el poder de Castilla en el territorio. Para ello, se comisionó al tercer gobernador de la isla de Gran Canaria, Alonso Fajardo, a tal fin.

Siguiendo órdenes de los Reyes, Fajardo comenzó a trabar contacto con los jefes tribales beréberes de la zona para facilitar el asentamiento castellano en la costa. Fruto de estas conversaciones, se concertaron paces con las tribus locales sedentarias que permitieron la posibilidad de edificar una fortaleza. De la construcción de la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña han sobrevivido un grupo numeroso de documentos que atestiguan el esfuerzo humano y económico desplegado por los castellanos de Gran Canaria en el levantamiento de la torre.

Por esos documentos de la época sabemos que los Reyes Católicos ordenaron levantar la torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña el 29 de marzo de 1496, mandato que comenzó a organizarse una vez que la carta real llegó a Gran Canaria. Con el apoyo de la Hacienda Real se aprestaron cinco navíos -naos y carabelas, las mismas embarcaciones que usó Colón para llegar a América-en los que se trasladaron a África hombres, materiales y provisiones. Embarcaron en ellos tres maestros mayores de obras, siete albañiles, dos herreros, siete carpinteros y tres aserradores. Completaban el grupo de especialistas tres pescadores y una lavandera, María, la única mujer en la expedición. Acompañaron a estos trabajadores -algunos de los cuales eran indígenas canarios- treinta soldados y unos cuantos vecinos de Gran Canaria que se apuntaron como colaboradores militares. Se gastaron, para la edificación de la torre, importantes sumas en la compra de hierro, madera y cal, se adquirió para los navíos pez y estopa y para el mantenimiento de los pobladores, redes y tres barcas de pesca.

Partieron los navíos de Las Palmas el 28 de agosto de 1496, arribando a la Mar Pequeña, en la costa africana, justo enfrente de Fuerteventura, dos días después. El desembarco se hizo sin problemas y los hombres se pusieron a trabajar en "una ysleta". En apenas dos meses, en noviembre, la estructura principal de la torre estaba terminada. Volvieron los constructores a Gran Canaria y quedó en la torre una guarnición fija de diecisiete hombres que velaban por la seguridad de las transacciones comerciales. De nuevo, en marzo de 1497, Fajardo se trasladó de Gran Canaria a la torre africana, donde procedió a trabajos de mantenimiento de la misma.

La torre sirvió como factoría de comercio al estilo portugués, iniciándose fructíferos intercambios con las tribus asentadas en la zona. Sin embargo, Fajardo observó que los esfuerzos comerciales de las autoridades reales podrían verse abocados al fracaso si continuaban las cabalgadas (ataques de los castellanos contra las tribus nómadas enemigas en busca de botín en forma de ganado y esclavos) por lo que solicitó a los monarcas la declaración de zona exenta de entradas al territorio adyacente a la torre. Los monarcas asintieron a la petición, emitiéndose las correspondientes cartas de seguro por las que amparaban a quienes acudieran a comerciar en la torre, tanto castellanos como indígenas bereberes.

Como vemos, la presencia de Castilla y Canarias en la costa africana vecina es muy antigua, más de quinientos años. En el próximo artículo les contaré las vicisitudes por las que pasó esta extraordinaria torre en los primeros años del siglo XVI.

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mgambin   |27-07-2016 09:50:19
Estimado Adolfo,
Agradezco la acotación, que denota un interés especial por el tema. Sin ánimo de entrar en polémica, y sé bien de lo que hablo, te puedo asegura que NO EXISTE ningún documento que acredite que la familia Herrera Peraza levantara una torre en la costa africana. Búscalo si quieres, pero ya verás que todo es un mito creado a finales del siglo XVI por un supuesto historiador llamado Fray Juan de Abreu Galindo, que nunca existió. Fue el seudónimo de un cronista genealogista andaluz que escribió en torno a 1590, fecha en que vivió en Canarias: Gonzalo Argote de Molina. Su Historia de las siete islas de Canaria es un libro con el pretende glorificar a esa familia de señores de las islas de Lanzarote y Fuerteventura con la entroncó por vía matrimonial, pretendiendo incluso acceder al marquesado, lo que no consiguió. Argote-Galindo trastoca episodios de cien y hasta ciento cincuenta años antes a su voluntad, y uno de ellos es el del mito de la torre señorial. Hay muchísima documentación sobre el levantamiento de la torre en el Archivo de Simancas, y en ninguno de esos papeles existe la menor referencia a que existiera una torre levantada previamente a 1496.
Una de las constantes de mi trabajo como historiador es el derribo de viejos mitos sin fundamento, que hay, y muchos y que, desgraciadamente, se siguen repitiendo sin tratamiento crítico. Uno de ellos es este.
Para más detalles, puedes echar un vistazo a mi monografía sobre el tema.

LA TORRE DE SANTA CRUZ DE LA MAR PEQUEÑA

Recibe un abrazo.
adolfocr  - Santa Cruz de la Mar Pequeña     |08-07-2016 10:11:43
Hola Mariano.
Siento discrepar en el punto de tú artículo en el que atribuyes la construcción de Santa Cruz de la Mar Pequeña a los Reyes Católicos. Yo diría “reconstrucción” en cuanto existen documentos fidedignos de la época que atribuyen la tal construcción a D. Diego García de Herrera casado con la heredera Dª Inés de Peraza. Es Herrera, que sobre el 1474 partiendo de Lanzarote cruza el mar de Berbería encontrando en la costa africana una embocadura que penetra tres leguas tierra adentro, donde se encuentra una gran laguna navegable a la que se le da el nombre de la Mar Pequeña Es en tal lugar, que Diego García de Herrera hace construir una torre fortaleza, hecha con poca disposición de materiales y mucha presteza para que sea la partida de las “cabalgadas”. Fue este, el origen de nuestra Santa Cruz de la Mar Pequeña. Puedo pedirte disculpas por “desmontar” un poco tu artículo, pero es que la historia hay que mimarla para que no se deteriore.
Saludos.
Adolfo Cano

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