Una mirada al pasado sin perder de vista el futuro  

  Estas en: Portada arrow Noticias arrow Noticias de interés arrow En Marruecos, protestar con la bandera de España te conduce a la cárcel

Menú principal
Portada
Bienvenida
¿Dónde está IFNI?
¿Cómo llegar a IFNI?
Un poco de historia...
Acerca de...
Contenido
Noticias
Colaboraciones
Artículos digitales
Proyectos solidarios
Libros - Revistas
Documentos
Gastronomía
Recursos
Foro
Eventos
Fotos (en Facebook)
Videos (en Vimeo)
Enlaces de interés
Preguntas Frecuentes
Contactar
Búsqueda avanzada
Mapa del Sitio
Acceso
Teclee sus datos:





¿Recuperar clave?
Para obtener acceso, por favor, contacte con el Administrador.
¿Quién está en línea?
Hay 1 invitado en línea
Datos del Portal
Usuarios registrados: 342
Noticias y Artículos: 1002
Enlaces de interés: 95
     

Sindicación


  El Rincón de Sidi Ifni
Este sitio está diseñado
para verse mejor con una
resolución mínima de
1024x768


Creative Commons License

En Marruecos, protestar con la bandera de España te conduce a la cárcel Imprimir E-Mail
Noticias - Noticias de interés
Escrito por Ignacio Cembrero   
domingo, 28 de octubre de 2018

Fuente: El Confidencial (20/10/2018)

El país ha expedido su primera condena por "ultraje a la bandera nacional marroquí" al sacar la enseña española durante una manifestación, un fenómeno cada vez más frecuente

Soufiane Al-Nguad, de 32 años, ha sido el primer condenado en Marruecos por, entre otras cosas, “ultrajar a la bandera nacional” marroquí. El ultraje consistió en que, en respuesta a un llamamiento que hizo a través de Facebook, jóvenes tetuaníes enarbolaron la bandera española en el estadio Saniat Ramel y después en las calles de Tetuán que recorrieron el 28 de septiembre.

La bandera española durante una manifestación en Alhucemas en la primavera de 2017, y en la grada del Saniat Ramel de Tetuán.
La bandera española durante una manifestación en Alhucemas en la primavera de 2017, y en la grada del Saniat Ramel de Tetuán.

A Al-Nguad un tribunal le impuso el jueves de madrugada dos años de cárcel, que en Marruecos se suelen cumplir íntegramente, por haber animado en la red social, el 27 de septiembre, a acudir de negro al partido que iban a disputar al día siguiente en Tetuán el equipo local, Mogreb Atlético, con el Kawkab de Marrakech.

Se trata, escribió Al-Nguad, de llevar a cabo una “protesta política contra la represión y el asesinato” de Hayat Belkacem, una estudiante de derecho veinteañera de Tetuán que murió, el 25 de septiembre, en aguas del Mediterráneo acribillada por los disparos de una patrullera de la Marina Real marroquí. La lancha rápida en la que, junto con otros emigrantes, la joven pretendía llegar a España fue interceptada por la patrullera que le dio el alto, pero no obedeció la orden. “Nunca te dejaremos sola”, concluía en español su mensaje Al-Nguad.

Esa noche del 28 de septiembre, al acabar el partido, no solo se exhibieron banderas rojigualdas en las calles de la antigua capital del protectorado español en Marruecos. Hubo gritos prometiendo vengar a Hayat, otros dando vivas a España y manifestando además el deseo de renunciar a la nacionalidad marroquí. El mobiliario urbano sufrió también algunos daños.

Al-Nguad ha sido ya condenado y otros 19 hinchas, de entre 14 y 23 años, están también siendo juzgados en Tetuán por “ultraje a la bandera nacional”, “participación en manifestación no autorizada” y “destrucción de bienes públicos y privados”. La Real Federación Marroquí de Fútbol condenó, por su parte, al Mogreb Atlético, en cuyo estadio se pitó el himno marroquí, a jugar un partido a puerta cerrada además de una multa de 50.000 dirhams (4.590 euros).

Fotografías de Hayat Belkacem, muerta por disparos de la marina marroquí, y de Soufiane Al-Nguad, condenado por organizar una protesta por aquellos hechos.
Fotografías de Hayat Belkacem, muerta por disparos de la marina marroquí, y de Soufiane Al-Nguad, condenado por organizar una protesta por aquellos hechos.

Un símbolo futbolístico... hasta ahora

Durante años la bandera española ha sido blandida esporádicamente en los campos de fútbol del norte de Marruecos sin que aquello tuviera ninguna significación política. Los jóvenes marroquíes mostraban quizás así que compartían con los españoles la misma pasión por el balompié. Ponían también de relieve esa relación ambivalente que los marroquíes del norte mantienen con España, su potencia colonizadora a la que se enfrentaron en la cruenta Guerra del Rif, pero de la que no guardan del todo un mal recuerdo.

Los estandartes rojigualdos empezaron a adquirir tintes reivindicativos primero en Ifni, donde en agosto de 2016 siete jóvenes los enarbolaron al tiempo que ocupaban el antiguo consulado de España para reclamar la nacionalidad española. Todos ellos fueron condenados a entre ocho meses y un año, pero no se les reprochó entonces ultrajar con su acción a la bandera marroquí.

A finales de ese mismo año, en noviembre en Alhucemas, en el corazón del Rif, algunos pequeños grupos de manifestantes sacaron la bandera de España en medio de un mar de enseñas bereberes y de la efímera República del Rif (1921-1926) que fundó Abdelkrim el Jatabi. La guardaron rápidamente atendiendo a la petición de los organizadores. Las banderas marroquíes brillaban por su ausencia en esas manifestaciones multitudinarias.

Hasta ahora esta nueva forma de protesta había quedado circunscrita al Marruecos que fue colonizado por España, pero el 6 de octubre llegó hasta Agadir, en el sur del país. Cuatro hinchas del equipo local, el Hassania, desplegaron una bandera de España durante el partido que se jugaba allí contra el Olympique de Khouribga. Todos fueron detenidos, el cabecilla ingresó incluso en prisión preventiva. Con la celeridad que caracteriza a veces a la justicia marroquí, el tribunal de primera instancia empezó a juzgarles el 15 de octubre.

Les pueden caer una multa de hasta 9.180 euros y entre seis meses y tres años de cárcel por “ultraje a la bandera nacional y a los símbolos del reino”, según estipula una modificación del código penal aprobada por unanimidad por el Parlamento marroquí en octubre de 2005. La pena puede incluso alcanzar los 5 año sin el ultraje se ha cometido ante una gran concentración de público, por ejemplo en un estadio repleto.

Disturbios durante una protesta contra la corrupción en Alhucemas, en julio de 2017. (Reuters)
Disturbios durante una protesta contra la corrupción en Alhucemas, en julio de 2017. (Reuters)

España como horizonte

“La acusación de ofender a los símbolos del reino carece de sentido”, sostenía Bakar al Sibai, el abogado del preso preventivo en declaraciones al diario digital Hesspress. “¿Por qué izar la bandera de un país como España, que mantiene relaciones históricas, comerciales, políticas con Marruecos, se convierte en una ofensa a los símbolos del reino?”, se preguntaba el letrado.

En un Marruecos sumido en turbulencias político-sociales desde el año pasado, el frenesí pro español no se circunscribe a exhibir la bandera. Los dos últimos fines de semana de septiembre cientos, quizás miles, de jóvenes se concentraron en numerosas playas del norte, desde Martil hasta Alhucemas, revindicando el derecho a emigrar gratis y dando a veces vivas a España. Los falsos rumores, propagados por las redes sociales, de que llegarían pateras para trasladarles del otro lado del Mediterráneo les empujaron hasta la orilla. La policía se vio obligada a, en lugares como Rincón, prohibir acercarse a la playa a los chavales que no residían en la localidad.

Durante los nueve primeros meses del año han llegado a España por mar 7.579 inmigrantes irregulares marroquíes, según Frontex que, a diferencia del Ministerio del Interior de España, sí proporciona en su web un desglose de la inmigración por nacionalidades. Esta cifra record es solo la de los apresados por las fuerzas de seguridad españolas al desembarcar porque los marroquíes intentan no ser atrapados al poner pie en suelo español. Saben que corren el riesgo de ser devueltos a su país.

El ímpetu proespañol que aflora en Marruecos llegó incluso a Eljadid o Errigui, algunas de las más humildes barriadas chabolistas de Casablanca. Amenazados con ser expulsados, no pueden ser expropiados porque carecen de títulos de propiedad, sus vecinos firmaron un manifiesto anunciando su intención de iniciar, el 28 de septiembre, “una marcha de emigración colectiva” hasta Ceuta donde, dijeron, pedirían asilo. La policía marroquí desbarató el proyecto.

“Además de las críticas al rey, que adquieren estos últimos tiempos cauces más directos y proporciones inéditas, se está articulando así con fuerza todo un rechazo al Estado y a sus símbolos”, escribía, el 13 de octubre, el columnista Reda Zaireg en el diario digital marroquí Yabiladi. En las redes sociales y ahora, alguna vez, en la calle Mohamed VI es blanco de las críticas por, sobre todo, sus prolongadas ausencias de Marruecos. Quizás por eso lleva un tiempo sin viajar el extranjero, si se exceptúa una brevísima excursión a París, desde el 10 de septiembre.

Comentarios
Buscar
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
Temporalmente se han desactivado los comentarios anónimos por estar sufriendo un ataque de SPAM masivo (mensajes plublicitarios no deseados). En cuanto sea posible se activará esta función nuevamente.
No obstante, si desea dejar un comentario sin estar registrado, por favor, use el formulario de contacto disponible, indique el artículo al que desea hacer el comentario, el nombre o apodo que desea usar y el texto del mismo.
Nosotros nos encargaremos de publicarlo por usted.
Disculpen las molestias

3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."

 
< Artículo anterior   Artículo siguiente >
PortadaAcerca de...Contactar
Este portal es un PROYECTO PERSONAL y NO está vinculado a ninguna asociación o grupo.
Los artículos de colaboración y las opiniones y comentarios de los usuarios son de su entera propiedad y responsabilidad,
expresados con total libertad y sin ningún tipo de censura por parte del Administrador o sus colaboradores.
El Rincón de Sidi Ifni, 2009-2018